En una era de gastronomía acelerada y fusiones que a menudo desdibujan la identidad de las raíces, existe en Valencia un enclave que opera bajo una premisa distinta: la perfección a través de la tradición. Mey-Mey no es simplemente un restaurante; es un recordatorio de que la cocina china-cantonesa es, en realidad, una de las disciplinas más sofisticadas y técnicas del mundo.

Situado en la calma elegante de Extramurs, Mey-Mey se aleja del bullicio para ofrecer algo que hoy es un lujo: verdad culinaria.

La Santísima Trinidad de la Cocina de Guangdong

Para entender la experiencia en Mey-Mey, debemos desaprender lo que creemos saber sobre la comida asiática comercial. La alta cocina de Cantón (Guangdong) se apoya en tres pilares que aquí se ejecutan con una devoción casi religiosa:

1. El Producto como Protagonista Absoluto

En la despensa de Mey-Mey, no hay lugar para el disfraz. El estilo cantonés es famoso por su frescura. Si un pescado se prepara al vapor, es porque su calidad es tan excelsa que solo necesita el sutil toque del jengibre y el cebollino para brillar. Aquí, el ingrediente no se somete a la salsa; la salsa trabaja para ensalzar al ingrediente.

2. La Técnica del Corte: Geometría Sensorial

Pocos comensales se detienen a pensar en el cuchillo, pero en Mey-Mey, el corte es una ciencia. La forma en que se lamina una verdura o se secciona una carne determina la superficie de contacto con el calor del wok. Un corte preciso garantiza que la textura exterior sea firme mientras que el corazón del alimento permanece jugoso. Es una maestría que se siente en la boca, una armonía de texturas que solo se logra con décadas de oficio.

3. El Wok Hei: El Aliento del Dragón

El sonido vibrante del fuego en la cocina es el latido de Mey-Mey. El dominio del Wok Hei es lo que separa a un cocinero de un maestro. Es ese aroma ahumado, casi místico, que se transfiere a los alimentos cuando se saltean a temperaturas extremas sin perder su esencia. Es química, es fuego y es, sobre todo, instinto.


Un Viaje a través de la Carta

Cruzar la puerta de la calle Historiador Diago es iniciar un viaje. La experiencia puede comenzar con la delicadeza traslúcida de sus Dim Sum, joyas de masa fina elaboradas artesanalmente que encierran el sabor del mar y la montaña.

Podría continuar con sus célebres asados laqueados, donde la piel alcanza un crujiente cristalino que contrasta con la ternura de la carne, un proceso que requiere paciencia, tiempo y un control del calor que desafía la inmediatez moderna. Y, por supuesto, sus platos de temporada, donde la huerta valenciana se rinde ante las técnicas milenarias de Oriente.

El Lujo de la Discreción

El ambiente en Mey-Mey refleja su cocina: es sobrio, elegante y acogedor. Es el lugar ideal para quienes buscan una cena donde la conversación fluye sin interrupciones, rodeados de un servicio que entiende que la verdadera hospitalidad reside en los detalles silenciosos.

En definitiva, Mey-Mey es el destino para el gourmet que busca fondo más que forma, técnica más que tendencia y, sobre todo, un sabor que permanezca en la memoria mucho después de haber dejado la mesa.


🏮 Visita el Templo de la Tradición

Si estás en Valencia y buscas una experiencia que eleve tus sentidos, el camino te lleva a Extramurs.